Las Fiestas Patronales de Huásabas en honor a Nuestra Señora de la Asunción representan un punto en el calendario festivo de la Sierra Alta de Sonora. Si bien el circuito regional dio inicio el 15 de mayo en Granados y continuó con las celebraciones en Huachinera el 31 de julio, es importante señalar que las festividades en Huásabas coincidieron simultáneamente con las de otros municipios de la región, como Bacerac; lo cual refleja la vibrante vida cultural de la Sierra Alta durante la temporada del verano.
Para el 14 de agosto, Huásabas ya se encontraba en las vísperas de su día principal. La plaza pública registró una alta afluencia de visitantes procedentes de diversas partes de Sonora, así como de Estados Unidos de América, lo cual se observaba en la ocupación del espacio público por una considerable cantidad de puestos comerciales. El ambiente era de alta participación, marcando el preludio a las celebraciones centrales. Un evento destacado durante aquel día fue la recepción de la caravana alrededor del mediodía. El contingente, integrado por cientos de jinetes y caballos en la tradicional cabalgata, fue recibido por las autoridades municipales y eclesiásticas, subrayando la coordinación entre el Ayuntamiento y la Iglesia para la realización de estos eventos.
Esta actividad, junto con los actos religiosos, constituyó el eje central de las celebraciones. Las actividades comenzaron desde el 6 de agosto con la serie de misas novenas, enfocándose en distintos grupos sociales. El programa religioso culminó el 15 de agosto, iniciando con la misa del alba, seguida de la misa patronal, bautizos y la recepción del Obispo Rutilo Felipe Pozos Lorenzini para la visita pastoral. El clímax de las festividades llegó ese mismo 15 de agosto. Desde las ocho de la mañana, la parroquia se vio desbordada por una asistencia multitudinaria, en una muestra conmovedora de fe y devoción que congregó a la comunidad local y a los visitantes en un espacio de recogimiento compartido. Al concluir la ceremonia religiosa, cerca de las diez de la mañana, dio inicio la tradicional “verbena de los hijos ausentes”. Este encuentro, pieza angular de la identidad ¨huasabeña¨, fue amenizado por la orquesta de Los Hermanos Othón, quienes al mediodía lograron que la plaza pública se transformara en un escenario de convivencia donde la música y la gastronomía regional celebraron el retorno de quienes, aunque lejos, mantienen su corazón en Huásabas.
La fiesta nocturna mantuvo el dinamismo alcanzado durante el día. El baile principal con la Tambora Ritmo Express registró una afluencia extraordinaria; la plaza se encontraba a su máxima capacidad, reflejando el éxito rotundo del turismo en esta edición 2026. La pista de baile y las áreas de descanso permanecieron concurridas, consolidando un ambiente festivo que se prolongó hasta altas horas de la noche con una organización impecable. El domingo 16 de agosto, el cierre de los festejos contó con la presentación del Grupo Leos, evento que, según reportes de los asistentes, clausuró con éxito esta serie de actividades.
Es importante destacar la notable labor de gestión del Ayuntamiento, cuya disciplina y capacidad logística fueron determinantes para garantizar el orden y el disfrute de los eventos culturales y religiosos. Esta festividad demostró que el turismo en la Sierra Alta trasciende el evento central. Los visitantes aprovecharon la estancia para reconectar con la naturaleza, explorando los parajes más emblemáticos del municipio como, el icónico puente colgante, el imponente Cajón de los Pilares, la Cruz del Diablo, y el Río Bavispe.
Huásabas se reafirma así no solo como un epicentro de fe y tradición, sino como un destino que invita a descubrir la majestuosidad de su entorno natural, dejando un balance entre turismo sostenible y cultural.
Fuente: Aide Dávila-Corresponsal SonoraEs…, Dagoberto Durán-Secretario Municipal Ayuntamiento Huásabas, Jesús Alberto Urquijo R.-Presidente Municipal Huásabas






