La diversificación y proyección de la metrópoli Guaymas
En los años 80’s, cuando participamos en la Expo Sonora Industrial impulsada por Ocaña y conducida por Manuel Puebla, escuché por primera vez el tema Cuenca del Pacífico. También lo imprimí en una revista Cauces que publicó Héctor Vázquez del Mercado, por cierto originario de Guaymas y avecindado ya en esa fecha en Hermosillo. El tema mencionaba el futuro comercial y naviero entre la creciente economía asiática y los intereses y demandas de productos de América del Norte. Ya había pasado la novedad de la industria maquiladora que crecía en la frontera y se gestionaba jalar hacia otros puntos del estado, como sucedió con TETAKAWI, impulsado por Luis Felipe Seldner. Sonitronres, Collectron y otros grupos sonaban en la frontera de Nogales y Agua Prieta en el tiempo en el que el Dr. Ocaña impulsó la industria en todo Sonora con once parques industriales y las escuelas tecnológicas industriales. Turismo no contaba, los destinos empezaban su desarrollo inmobiliario y de infraestructura necesaria para ese presente sin planeación futura a largo plazo. Guaymas y su economía han tenido, a lo largo de los años, muy diferentes fuentes de sustento. Del viejo puerto y su influencia y operación internacional que le conectaba más con Europa, Guaymas pasó a ser destino de pesca y desarrollo industrial pesquero para posteriormente incorporar la industria de manufactura a su agenda económica, combinando también producción primaria del agro y la ganadería. En el presente, la mezcla de actividades y la diversificación del origen de sus economía, sumando al turismo, permite que la proyección de su crecimiento se establezca a partir de un tejido de intereses en los que su desarrollo no dependa de una sola actividad, como lo fue en tiempos de Conagusa, Anderson Clayton, Conasupo o Propeguay. El portafolio del desarrollo de Guaymas y la región tienen el tema logístico como ventaja competitiva, con un aeropuerto internacional equipado con capacidad y espacio disponible para carga y pasaje, una conexión terrestre ferroviaria y carrertera con corredores fiscales internacionales y la conectividad eficiente para telecomunicaciones de actualidad. Energía que incluye gasoducto y recursos hídricos calculados, y espacios en el espejo de agua, en su litoral y en su superficie que poco a poco han sostenido mejor calidad de vida e infraestructura, servicios y comercio urbanos, pero en el fondo, aquel Puerto de Puertos que describiera Ulloa dotado de protección natural entre montañas y refugio de su bahía, sigue siendo el punto de apoyo para lo que ahora el gobernador Alfonso Durazo promueve como «la palanca del desarrollo regional de Sonora y el Noroeste» y por ello se hacen inversiones en todos sentidos para compartir los atributos de Guaymas y su puerto con las economías del norte de México y Sur de Estados Unidos y las rutas hacia Asia, como lo expusiera Héctor en su revista hace 45 años en el artículo de La Cuenca del Pacífico y lo hemos repetido con frecuencia en esta revista. En resúmen: la metrópoli Guaymas, Empalme, San Carlos, se proyecta a un crecimiento de grandes dimensiones al mejorar sus indicadores económicos y sus perspectivas favorables para inversiones de interés mundial de todo orden, esa que los tecnócratas llaman sostenible, y la envuelven ahora con conceptos relacionados con el cambio climático y otros temas de tendencia global pero está claro el tema, hay que trabajar sin cambiar rumbo sin parar.

