Nta. Sra. de La Candelaria es la fiesta de este pueblo
Desde aproximadamente quince días antes, Moctezuma comenzaba a sentirse distinto. La antesala de las Fiestas Patronales se hacía visible con la llegada de los primeros puestos, el movimiento constante en la plaza y la presencia de familias que salían a disfrutar, a comer algo y a pasear.
Además, desde nueve días previos al 2 de febrero —del 24 de enero al 1 de febrero— se llevó a cabo la tradicional novena en honor a la Virgen de la Candelaria, santa patrona del municipio. Fueron días de oración y celebración religiosa que reunieron a numerosos fieles.
La devoción de los feligreses fue tal que se programaron misas en distintos horarios, desde muy temprano por la mañana, al mediodía y por la tarde, facilitando la participación de la comunidad. Cada celebración estuvo dedicada a distintos sectores de la población, fortaleciendo el sentido de fe y unión entre los habitantes.

Poco a poco, el municipio comenzó a recibir a visitantes que regresan año con año para sumarse a la celebración, honrando tanto a la comunidad como a sus tradiciones.
En esta edición, la organización de las festividades presentó una particularidad. Debido a la coincidencia de fechas con el fin de semana, el programa se ajustó para permitir una mayor participación de la comunidad y de quienes visitan el municipio.
Por ello, las actividades musicales y bailes populares se realizaron en los primeros días, con las presentaciones artísticas de Gerardo Ortiz, Tropicalísimo Apache, Grupo Arriesgado, Grupo Laberinto, La Parranda Tour 2026, y Grupo La Brissa; mientras que el cierre estuvo marcado por la misa solemne en honor a la Virgen de la Candelaria y la tradicional celebración dedicada a los hijos ausentes.
Como parte de las actividades tradicionales, el sábado 31 de enero se llevaron a cabo carreras de caballos, y el 1 de febrero se realizó un rodeo en homenaje a Edgar Durazo, jinete originario de Moctezuma que actualmente destaca a nivel internacional, reconociendo así el talento local y el arraigo por las tradiciones ecuestres de la región.
El 2 de febrero, día principal de la festividad, las actividades religiosas iniciaron desde temprana hora con las tradicionales mañanitas y celebraciones eucarísticas. A lo largo del día se realizaron actos de consagración, momentos de oración y la exposición de la imagen en el atrio parroquial.
Uno de los momentos más significativos fue la misa dedicada a los Hijos Ausentes, en la que participaron familias y visitantes provenientes de otras ciudades e incluso del extranjero, donde también se brindó una comida en la Plaza Pública, amenizada por la Orquesta Sonorense Hermanos Othón.
Por la tarde, la procesión con la imagen peregrina recorrió las calles del poblado, acompañada por quienes manifestaron su fe y gratitud.
Así, entre encuentros, ambiente festivo y profunda devoción, Moctezuma vivió una vez más una de sus celebraciones más significativas, reafirmando sus tradiciones, su identidad y el sentido de comunidad que distingue a sus habitantes.



